Sugerencias de turismo en Barcelona

Actualizado: 28 jul 2020

Deportes


El Circuit de Catalunya

El Circuit de Catalunya, conocido también como Circuito de Montmeló, es un circuito de velocidad  inaugurado en el año 1991, próximo a Barcelona, unos 32 km. y muy bien comunicado por autopista y ferrocarril. Habitualmente se celebran aquí el Gran Premio de Fórmula 1

Fiestas populares, festivales, eventos

El Carnaval de Sitges

El Carnaval de Sitges dura una semana entera, desde el jueves lardero hasta el miércoles de ceniza (27 de febrero a 5 de marzo en 2014). Es un gran espectáculo con desfiles de carrozas y miles de participantes disfrazados con un auténtico derroche de imaginación y creatividad. Comienza el Jueve

La Patum de Berga

La Fiesta de la Patum de Berga es una antiquísima celebración popular que tiene lugar desde finales del siglo XIV durante las fiestas del Corpus Christi. En la plaza del pueblo, diversas figuras simbólicas, gigantes y demonios desfilan y bailan al son de la música y de abundantes y próximos fuegos de artificio,

Mercat del Ram de Vic

El origen medieval es el mercado de palmas, palmones y ramos de laurel del sábado anterior al Domingo de Ramos para proveerse de estos artículos para su tradicional bendición al día siguiente. El marco para este mercado es la plaza Mayor

FIA FAIA

Esta fiesta que se celebra durante la tarde-noche del día 24 de diciembre en Bagà y Sant Julià de Cerdanyola consiste en la quema de unas antorchas denominadas “faies” (hechas con una hierba larga y delgada, Cephalaria leucanta, que se encuentra seca en invierno). Se trata de una fiesta de raíces pre-cristianas que correspondería a la celebración del solsticio de invierno y viene a ser como una plegaria ritual para frenar el acortamiento de los días.

La fiesta comienza cuando en el lugar donde se pone el sol, diferente a Sant Julià de Cerdanyola y Bagà se enciende una pequeña hoguera que permite encender las antorchas que los “fallaires” llevan encendidas hasta la plaza del pueblo donde dan fuego al resto de gente que tiene “faia” para quemar. En la plaza se queman las “faias” al mismo tiempo que la gente canta “Fia-faia, fia-faia, que nostre senyor ha nescut a la paia”. Una vez acabadas la quema de las antorchas se lanza lo que queda en el centro de la plaza y la gente salta por encima. Durante la quema de las “faies” las campanas de la iglesia tocan y últimamente también se acompaña con música.

Lugar de celebración: Bagà y Sant Julià de Cerdanyola

Fecha: el día 24 de diciembre

7 lugares que ver en el Berguedà (Barcelona)

1. Pedraforca y Gósol

Con su característica forma de U, el Massís del Pedraforca es una de las tres montañas más emblemáticas de Cataluña junto al Canigó y Montserrat. Su peculiar silueta, las leyendas populares y la tradición alpinista nacida en el Pedraforca, lo han convertido en una especie de lugar de culto para muchos catalanes. Si vais a visitar el Berguedà sería imperdonable no acercarse hasta el Parc Natural del Cadí-Moixeró para verlo, aunque lo de subir a una de sus dos cimas (Pollegó Superior, 2.506 m, y Pollegó Inferior, 2.444 m) son palabras mayores.

Nuestra recomendación, en realidad, es que continuéis conduciendo hasta el coqueto pueblo de Gósol. El principal atractivo de esta villa es el entorno (está rodeado por la Sierra del Cadí), pero merece la pena dar un paseo por sus calles y, sobre todo, subir hasta el Castillo de Gósol (s.X-XI). Se conserva bien poquito de esta fortaleza, ubicada en plenoCamí dels Bons Homes, pero entre las ruinas sobresale una torre cuadrangular a la que se puede subir. Solo por las vistas ya merece la pena ir hasta allí.

2. Fuentes del Llobregat y Castellar de n’Hug

La excursión al nacimiento del Llobregat es una de las más populares en Cataluña. Muchos la hicimos de niños con el colegio y casi todos hemos vuelto varias veces a lo largo de los años. La última vez que estuvimos allí, llegamos a última hora de un domingo y no había casi nadie, pero lo normal es encontrar bastante gente. ¿El motivo? Es una excursión muy sencilla, cortita y con un premio espectacular: las famosas Fonts del Llobregat, donde el agua emana entre las rocas dando origen al río.

La ruta suele iniciarse en el gigantesco aparcamiento de Castellar de n’Hug y, sin contar paradas, puede llevar unos 45 minutos (2 km ida y vuelta). El descenso, por un camino empedrado y con escaleras, es bastante cómodo, aunque a la vuelta se hace un poco más pesado. También se puede hacer el camino en sentido contrario desde el Hostal Les Fonts (iniciando en subida y regresando en bajada), que es algo más corto y agradecido, pues se camina siempre junto al río. En cualquier caso, no hay que perderse luego la visita a Castellar de n’Hug, un pueblo con calles preciosas y varias vistas espectaculares.

3. Museo de las Minas de Cercs

La explotación de lignito en el municipio de Cercs se inició en las últimas décadas del s.XVIII, siendo la etapa de «Carbones de Berga SA» la más prolífica (1911-1991). La huella de la actividad minera en la zona puede verse hoy en día en el Museu de les Mines de Cercs, ubicado en la antigua colonia de Sant Corneli. La visita a este estupendo museo se divide en dos partes: la exposición permanente y el paseo en vagoneta por el interior de la galería de Sant Romà.

En cuanto a la exposición, se divide a su vez en tres áreas. En una de las zonas podemos conocer todo lo relativo a la extracción del carbón en los últimos 150 años, en otra de las zonas se puede ver cómo era la vida cotidiana en la colonia y, por último, en un módulo a parte se puede vivir una experiencia multisensorial con un toque futurista. Para los que vayan con niños, lo más divertido es el pequeño paseo en vagoneta (450 m) por el interior de una de las galerías de la mina.

4. Colonia Vidal

Uno de los elementos patrimoniales más característicos del Berguedà son suscolonias textiles, construidas en su mayoría a mediados del s.XIX en los márgenes del río LLobregat. En poco más de 20 km, en la zona de Puig-reig y Gironella, se acumulan los vestigios de 15 antiguas colonias. Algunas sobreviven como pequeños núcleos de población con identidad propia, otras yacen en el semiabandono y unas pocas se pueden visitar. La más destacada, sin duda, es la Colònia Vidal (o Cal Vidal), en Puig-reig.

Aunque Cal Vidal fue la última colonia textil construida en el Berguedà (1901) y la primera en cerrar (1980), cuenta con museo desde 1995 y es de las pocas que ofrecen visitas guiadas con horarios fijos. Además, los sábados por la mañana hacen una visita teatralizada que es un auténtico placer. Una pareja de actores te sumergen en la vida de la colonia y te muestran sus espacios (tiendas, pisos de obreros, la fábrica, telares, etc.) con mucho sentido del humor y todo lujo de detalles. Consiguen que 3 horas se pasen en un suspiro. ¡Muy recomendable!

5. Berga y el Santuario de Queralt

Berga, la capital del Berguedà, es conocida sobre todo por la archifamosa «La Patum«, una fiesta declarada Patrimonio de la Humanidad que se celebra cada año entre finales de mayo y finales de junio. Sin embargo, hay más motivos para visitar Berga. No hay que perderse, por ejemplo, el Santuario de Queralt, ubicado a 1.200 m de altura. La iglesia barroca, del s.XVIII, no reviste especial interés más allá de lo religioso, pero merece la pena subir hasta allí (y hasta la Cova de la Troballa) para admirar las preciosas vistas sobre Berga y el resto de la comarca, con el pantano de la Baells a lo lejos.

Quizá lo que más nos sorprendió de Berga, por lo inesperado, fue su casco antiguo, lleno de callejones, pasadizos, antiguos portones de madera, lavaderos de época medieval y… ¡un castillo! Aunque parezca mentira, pocos saben de la existencia delCastell de Sant Ferran. Nosotros tuvimos la suerte de conocer de forma casual al responsable de las visitas guiadas y pudimos explorar su interior, pero lo cierto es que muy poca gente pasa por allí. Hoy por hoy es un diamante en bruto, pero si la Associació d’Amics del Castell de Berga consigue sus objetivos, en unos años será un lugar de visita obligada.

6. Bagà y el Bullidor de la Llet

Bagà es uno de los pueblos más bonitos del Alt Berguedà. Siguiendo el breve paseo que proponen en la oficina de turismo se pueden descubrir antiguos palacetes de familias nobles, una iglesia del s.XIV, una plaza porticada, un puente románico y un buen número de preciosas calles empedradas que te hacen sentir en una villa medieval. De hecho, una de las propuestas turísticas de Bagà es el Centro Medieval y de los Cátaros, ubicado junto a la oficina de turismo.